CARTA DE RENATO A GINO (PRIMER VIAJE)

Querido hermano:

Por fin llegamos a Río de Janeiro, Brasil. No sé por dónde empezar a contarte todas las cosas que vivimos en este el primer tramo de nuestro viaje.
La verdad es que cuando salimos de Buenos Aires no me imaginaba la gran odisea que me esperaba. La realidad es que el sueño de Charly era ir a Río para conocer el Maracaná y estar en el carnaval, así que salimos de Buenos Aires el 7 de febrero con el objetivo de estar el 14 en Río, pero Charly le tenía preparada una sorpresa a Sandra.
Así como el sueño de Charly era conocer Río, el de Sandra era conocer Florionápolis, dado que ahí sus padres se habían enamorado y ella nunca lo había podido conocer.
En nuestro viaje, salimos de Buenos Aires, según me cuenta Charly, tomamos General Paz y Panamericana, después la ruta 12, pero al rato veo un puente increíble, y después una isla y después otro puente, (son dos puentes Zárate brazo largo) según me dice Charly. Tardaron un montón de años en hacerlos. Luego tomamos la ruta 14 hasta Paso de Los Libres y ahí cruzamos a Brasil. La ciudad que nos recibió fue Uruguaiana ya con el color verde amarelho típico brasilero. De ahí tomamos la ruta 280 para llegar a Porto Alegre, una ciudad hermosa llena de verde y con cinco ríos a su alrededor. ¿Sabés qué? A sus habitantes los llaman gauchos como en Argentina y, ¿adivina qué más? Toman mate y les encanta la carne asada.
Después de tanto andar decidimos quedarnos en Porto Alegre a dormir porque al día siguiente íbamos a hacer la primera sorpresa.
Sin saberlo, a la mañana siguiente, Sandra guardó los bolsos de nuevo en el baúl y tomamos la ruta 290 rumbo a la BR101. Charly todo el tiempo le decía a Sandra de ir directo a Río y ella un poco triste asumía que no conocería Floria, pero Charly le tenía preparada una sorpresa…
Después de un rato luego de haber recorrido las más hermosas playas del sur de Brasil y aprovechando que Sandra se había dormido, Charly paró el auto en la entrada de Ferrugen. Tomó el teléfono y llamó a alguien hablando muy raro y después me enteré de que era portugués o un intento de este bello idioma.
—Oi, como vai vocé? Ten tudou preparaduuuuu, ok?
Y salió derecho para Floria. Al término de una hora estaba en la entrada de Floria y ví un barco a lo lejos con una cartel que decía: “Bemvindos
Charly y Sandra” ¡en medio de la Praia Dos ingleses!

 

Estacionamos y Charly despertó a Sandra y le dice:
—¡Llegamos!
Y al despertar Sandra no entendía nada.
—¿A dónde?
Charly riéndose le dice:
—¡A Floriaaaaa!
A Sandra se le iluminó la cara y dijo:
—¿Y este barco?
—Sí, Sandra, es en ese donde se conocieron tus papás... —le contestó Charly.

Como verás Gino, esta primer aventura fue increíble, en la próxima te cuento de Río y el carnaval.

¡Abrazo de goooool hermano querido!

 

Y ccecsha