VAMOS AL TEATRO

Era un domingo de esos que empezaba a sentirse el gris del otoño, entre el fresco de la calle y el aroma a la lana recién sacada del placard.
Ese día la aventura sería increíble. Esa misma mañana Huguito y Betty le dijeron a Male que a la tarde harían algo que ella deseaba mucho: irían al teatro a ver un espectáculo de princesas.
Male no lo podía creer, tanto tiempo esperando y ¡el día había llegado!
Ni bien llegaron al teatro estaba todo hermoso, todo especialmente decorado, listo para que  los chicos disfrutaran del show.
Entraron, se sentaron, y se prepararon para ver el show. Pero el show no empezaba, entonces todos se pusieron a aplaudir y el show seguía sin empezar. Sobre el escenario apareció una mujer grande de trajecito negro y camisa blanca y les dijo:

—Público querido, tenemos un problema. El remise que iba a buscar a las princesas se rompió y no pudo ir a buscarlas.
Male lo miró fijo a su papá y Huguito entendió rápidamente qué le quería
decir. Huguito saltó como un resorte de su asiento y gritó:
—¡Nosotros las buscamos!
Dicho y hecho. Huguito y Male salieron como dos flechas del teatro. Gino los esperaba encendido en la puerta. Salió disparando con Male y Huguito arriba. Llegaron en cinco minutos al hotel. El conserje del hotel los vio entrar a los dos y les preguntó:
—¿A quién buscan?
—¡A las princesas! —contestó Huguito.
—¿Y quiénes son ustedes?
—El remise —dice Huguito riéndose y guiñándole un ojo a Male.
Empezaron a bajar las princesas y no entendían nada. Ellas sabían que no era el remise de todos los días.
Male y Huguito les explicaron lo que había pasado. Entonces se subieron rápidamente a Gino que ya estaba acelerando. Male no lo podía creer, estaba con Cenicienta, Blancanieves, Aurora y, como Gino es chiquito, ella estaba a upa de nada más y nada menos que de Ariel.
Entraron corriendo al teatro, Huguito y Male se sentaron agitados en sus butacas, y las princesas volaron a sus camarines.
Empezó el show con luces, música y baile. Estaban todos encantados, de a poco fue llegando el final del espectáculo. El día le tenía otra sorpresa a Male, cuando se escuchó que entre la música Blancanieves decía que querían invitar a una familia al escenario.  Blancanieves dijo:
—Queremos que vengan Male, Betty y Huguito, ya  que sin ellos hoy no hubiéramos tenido este espectáculo.
Ya en el escenario, recibieron los aplausos de todos y como sorpresa final le regalaron a Male una capa y una tiara de princesas. En ese momento Male lo mira a Huguito y le dice:
—Menos mal que lo tenemos a Gino, sin él esto no pasaba…

 

Y ccecsha