MALE CUMPLE 6!

Ya había empezado el año en el cole y se acercaba el sexto cumpleaños de Male. Si bien había sido un año muy lindo, sin dudas, lo mejor fue la aparición de Gino en la familia.
Los preparativos para el cumple comenzaron, pero todo en secreto. Betty se encargó del saloncito y la comida, y Huguito, de la supersorpresa.
El día tan esperado llegó. Male tenía que ir al colegio y después, a su gran fiesta. Se levantó muy temprano y con ganas de disfrutar su día a pleno.
Huguito y Betty ya la estaban esperando con su regalo: una muñeca de princesa más grande que ella y un cupcake con una velita con la que le cantaron que los cumplas feliz. Después del desayuno, salieron rapidísimo para el cole, ¡justo ese día no iban a llegar tarde!
Al entrar al aula, los compañeritos la saludaron por su cumple, todos sabían que se haría una fiestita, pero ninguno la sorpresa que tendrían.
Llegó la tarde y el horario de salida del cole, Male estaba ansiosa. No pudo aguantarse, se asomó a través de la puerta y vio que se acercaba Gino delante y detrás, un trencito lleno de luces y gente disfrazada. Logró ver entre el millón de luces al Hombre Araña, a Garfield y a una princesa de pelo largo rubio, pero cuando la vio más de cerca, se dio cuenta de que era... ¡Betty con peluca y vestido de princesa! ¡Qué divertido sería esto!
–¡Todos arriba! –gritó el Hombre Araña.
Y los 29 amiguitos de Male subieron al tren.
Al instante, comenzó la gran celebración, los personajes bailaban al ritmo de la música. Betty estaba radiante, y Huguito iba con Gino guiando al chofer del trencito más adelante. Todos bailaban, cantaban, disfrutaban, pero había un pequeño problema: Huguito no sabía dónde quedaba el salón y Betty, que lo había reservado, bailaba y bailaba arriba del trencito, muy entretenida con los chicos.
–¡Gino! ¿Dónde queda el saloncito?
–Quedate tranqui, Huguito, que cuando Betty lo reservó fue conmigo y yo me acuerdo perfectamente.
En cinco minutos, llegaron. Cuando entraron, vieron que estaba todo espectacular, decorado como si fuera un castillo de princesas.

El cumple estuvo genial. Cuando llegó el momento de la torta, las velitas y los deseos, ¿qué podía pedir Male? Ella hacía tiempo sentía que le faltaba algo en su familia. La tenía a Betty, a Huguito y a Gino... pero.
Ya los tres parados frente a las velas, lista para soplarlas, Male la miró a Betty con sus ojos brillando más que nunca y le dijo:
–Vos sabés qué es lo que quiero, ¿no?
Betty casi no podía contener su alegría, porque dentro de ella sabía que el deseo de Male ya era realidad...

 

Y ccecsha