MALE EMPIEZA PRIMER GRADO

Con la alegría fresca que le habían dejado las vacaciones en Mar del Plata y con el lógico temor que tiene todo niño cuando un cambio grande se avecina, Male se empezó a preparar para su primer día en la escuela primaria. Junto con Betty fueron a comprar todas las cosas del cole: carpeta, mochila con rueditas como quería Male, lápices, marcadores, cuadernos, cartuchera, todo lo que hacía falta...
Había muchas cosas nuevas para ella. También el uniforme de 1° grado era diferente al del jardín.
El gran día llegó, Huguito y Betty la llevaron al cole a Male. Gino estaba súper preparado para llevarlos. Cuando llegaron al cole, se dieron cuenta de que eran los primeros. Ansiosos, esperaron a que llegaran todos los compañeros y entraron juntos al aula. Allí había una maestra muy flaquita de guardapolvo blanco esperándolos con una gran sonrisa, pelo entre rubio y canoso (lacio). Además tenía unos anteojos muy grandes marrones que casi le tapaban toda la cara.
—Buen día a todos —dijo con una voz tan fuerte que era increíble que saliese de ese cuerpo tan chiquito.
Los chicos le contestaron a coro un enorme buen día.
—Mi nombre es Silvia y voy a ser su maestra de primer grado. En la primera hoja del cuaderno vamos a poner cada uno de nosotros la mano y nos la vamos a dibujar por el contorno. Entonces cada cuaderno va a tener la mano del niño y de sus padres.
Todos lo hicieron muy rápido,  cada uno con su color preferido. La manito de Male quedó en rosa, la de Betty en rojo y la de Huguito en azul. Sacaron un millón de fotos hasta que la maestra les dijo a los papás que ya era hora de empezar con las clases. Los papás se fueron yendo después de darle un gran beso a cada uno de sus hijos.
Ni bien salieron del cole Huguito le propuso a Betty ir a tomar un cafecito antes de ir a trabajar. Mientras Huguito le ponía azúcar a su cortado, le dijo a Betty.
—La verdad, Betty, es que hoy cuando la vi a Male en el cole  me di cuenta de lo grande que está.....
—¿Y? —le contesta Betty.
—Y... me parece que sería una buena idea buscarle un hermanito a Male, a ella le vendría tan bien. Siempre habíamos pensado en tener por lo menos dos, ¿no?
—La verdad, Huguito, hoy cuando la vi en el cole a Male pensé lo mismo que vos.

 

Y ccecsha